El erotismo es una forma de expresión y experiencia que implica el intercambio de energía sexual y emocional entre dos o más personas.
A menudo se considera como una parte importante del amor y el romance, y puede tomar muchas formas diferentes, como la intimidad física, la conexión emocional y el juego sexual.
El erotismo también funciona como una experiencia subjetiva y puede variar ampliamente de persona a persona.
Algunas personas pueden encontrar el erotismo en la exploración de sus propias fantasías y deseos sexuales, mientras que otras pueden encontrar placer en el juego sexual con otras personas.
No son pocos los factores que pueden condicionar nuestra experiencia del erotismo.
A veces entra en juego nuestra personalidad, en otras nuestros valores y creencias personales, pero en todo ello juega un papel decisivo nuestro entorno y nuestra cultura.
Por eso debemos considerar el erotismo también como un fenómeno cultural. No todos los tiempos, ni todas las civilizaciones han vivido su sexualidad del mismo modo.
No siempre el erotismo se ha expresado o comprendido de la misma manera. Señalaba a este respecto Luigi de Marchi en su libro Sexo y civilización que, pese a lo que se pueda pensar, las restricciones y temores que nuestra moral cristiana ha manifestado con respecto al sexo no ha sido, ni es, de ninguna manera universal: «al contrario, la historia y la etnología nos presentan mucho más frecuentemente pueblos y culturas donde la experiencia sexual es sentida y honrada como el bien supremo de la vida» (1960: 21).
Una de las formas más claras de percibir estas pequeñas transformaciones o diferencias es a través de las manifestaciones artísticas. En ellas encontramos siempre el rastro de un modo de entender y vivir la sexualidad.
El erotismo se convierte así en una forma de expresión y puede ser utilizado como medio para explorar y representar la sexualidad de manera poética y estilizada. Sostenía Octavio Paz, en su ensayo titulado La doble llama, que la sexualidad es un fuego de donde salen dos llamas: una roja, que es el erotismo, y una azul, que es el amor, el romanticismo.
También decía que no existe romanticismo sin erotismo, pero sí a la inversa. En cierto sentido, una parte importante de la producción de la cultura visual contemporánea se ha aproximado a una y otra llama de este fuego intenso.
Este curso es una invitación a explorar juntos, sin trabas, sin prejuicios, el universo erótico construido por creadores de diverso origen y de diversas disciplinas en las últimas décadas.
Sala polivalente
13 de marzo, 10 de abril y 22 de mayo 2025
Entrada gratuita mediante inscripción previa hasta completar aforo
Plazas limitadas
Las inscripciones para cada sesión se abren la semana anterior
Las plazas se asignan por orden de solicitud y según disponibilidad









