Crítica
Una fotografía cercana y comprometida
La comisaria Neus Miró presenta la trayectoria de Pilar Aymerich y analiza el carácter narrativo, social, humanista y feminista de su fotoperiodismo.
Exposición
Pilar Aymerich (Barcelona, 1943). Manifestación contra violaciones y maltrato a las mujeres, 1977. Fotografía b/n. 50 x 72 cm. Imagen: © cortesía artista.
‘Pilar Aymerich. Memoria vivida’, comisariada por Neus Miró y organizada en colaboración con La Fábrica, presenta una selección cronológica de fotografías que permite seguir la evolución de Aymerich como fotoperiodista. El recorrido comienza con su etapa vinculada al teatro, representada por ‘Primera historia de Esther’ (1962), e incluye imágenes tomadas durante su estancia en Londres en 1966, como ‘Campamento’ y ‘Hyde Park’.
Tras su regreso a Barcelona, Aymerich documentó los movimientos políticos y sociales del tardofranquismo y la transición española. La exposición de La Regenta reúne trabajos de este periodo, entre ellos ‘Jornades Catalanes de la Dona’ (1976), ‘Manifestació de la construcción’ (1976) y ‘Despenalización del adulterio para la mujer’ (1976).
El recorrido incluye también retratos de figuras del ámbito cultural, como Mercè Rodoreda (1973), Joan Brossa (1975), Lola Anglada (1978), María Teresa de León (1979) y Montserrat Roig (1990).
Como parte de esta exposición en La Regenta, se proyecta ‘Entreacto’ (1974) donde participa la fotógrafa catalana. La película es una crítica al franquismo vista por jóvenes artistas que luchan por su libertad: algunos diálogos se editaron al revés para evitar la censura. Restaurada por la Filmoteca de Catalunya tras años de olvido, es un testimonio clave de la resistencia cultural y las dificultades creativas de la época.
Recorre en imágenes algunos momentos de la exposición 'Pilar Aymerich. Memoria vivida'.
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La visita comienza con las palabras de la comisaria Neus Miró y un autorretrato construido con espejos fragmentados. La escena anticipa el carácter escenográfico de la muestra. El texto de sala recorre cuatro décadas de trabajo, desde los últimos años del franquismo hasta los movimientos feministas de la Transición.
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Esta sala reúne el trabajo de Aymerich como testigo de huelgas, protestas y manifestaciones en Barcelona tras la muerte de Franco. La disposición en serie crea un relato y se aleja de la imagen aislada.
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La faceta de Aymerich como retratista ocupa esta sala. Fotografió a Maria Aurèlia Capmany, Joan Brossa, Neus Català y Loquillo. En cada retrato, el entorno tiene tanto peso como el rostro. Al fondo comienza el recorrido por las Jornades Catalanes de la Dona de 1976.
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Antes de la fotografía estuvo el teatro. Aymerich se formó como directora en la Escola Adrià Gual y las imágenes de escena de comienzos de los años sesenta abren la muestra. En 1966 se trasladó a Londres para continuar su formación teatral. Allí descubrió su vocación fotográfica en las manifestaciones contra la guerra de Vietnam y en la vida de la ciudad.
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Esta vista muestra el recorrido completo: dos plantas unidas por una balconada. La planta baja reúne las fotografías documentales en blanco y negro; la superior presenta las series posteriores en color.
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Esta secuencia documenta protestas en la cárcel de mujeres de la Trinitat, en Barcelona. Tras la muerte de Franco, las presas reclamaron que la gestión pasara de las monjas a funcionarias de prisiones. Aymerich siguió este proceso durante meses para la revista Vindicación Feminista.
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En 1982 Aymerich viajó a La Habana con Montserrat Roig por encargo de El País para entrevistar a Fidel Castro. El encuentro no llegó a celebrarse, pero el viaje permitió realizar otras imágenes. Esta muestra a milicianas cubanas durante una instrucción.
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La muestra termina con ‘Brujas’, serie realizada en 2007 para el Museu d’Història de Catalunya. Aymerich partió de una pregunta: ¿quiénes serían hoy las brujas? Retrató a sindicalistas y militantes de partidos de izquierda sin atrezo ni contexto. La serie contrasta con el blanco y negro documental del resto de la exposición.
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'Pilar Aymerich. Memoria vivida'
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María Rojo, coordinadora de exposiciones de La Fábrica: Os invito a visitar la exposición que estamos celebrando en el Centro de Arte La Regenta: ‘Memoria vivida’, de Pilar Aymerich. Es una exposición comisariada por Neus Miró y organizada con La Fábrica. Se trata de una retrospectiva que abarca desde los años de formación de la artista hasta sus últimos proyectos fotográficos, aproximadamente desde finales de los años sesenta hasta 2007 y 2008.
La exposición no solo recoge la obra más conocida de la autora, sino que también propone revisitar algunos trabajos que han tenido menor difusión o que no se han podido ver tanto en exposiciones o medios. Es el caso de la película ‘Entreacto’, de 1974, que se proyectó en un cine aquel mismo año y que se ha recuperado para esta itinerancia. También ocurre con el proyecto ‘Viajeras a La Habana’, que forma parte de una exposición por primera vez.
Pilar comienza sus estudios en el ámbito teatral en la Escuela de Arte Dramático Adrià Gual. Quiere seguir formándose en este campo y decide mudarse a Londres. Es allí donde descubre una ciudad llena de vida, color y movimiento, y donde decide empezar a fotografiar.
Un año después no tiene muy claro cómo enfocar su carrera profesional. Se debate entre el teatro y la fotografía, dos ámbitos que serán muy importantes durante toda su trayectoria. Decide entonces irse a Francia, donde vive su tío con su familia, exiliado durante la Guerra Civil. Allí regenta un estudio fotográfico, el estudio Raphael, que había pertenecido a una mujer fallecida en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1968 vuelve a Barcelona y retoma los contactos que había establecido durante sus estudios teatrales. Recupera el contacto con Montserrat Roig, con quien colaborará durante muchos años en diferentes proyectos y publicaciones.
En 1976, unos meses después de la muerte de Franco, empiezan a producirse numerosos movimientos, huelgas y protestas para exigir cambios legislativos en distintos ámbitos: económico, social y político. Ella decide salir a la calle, ser testigo y dejar constancia de todo ello.
Un ejemplo son las ‘Jornades Catalanes de la Dona’, en las que, además de formar parte de la organización, fue la fotógrafa oficial. Estas jornadas trataron la situación de la mujer en diferentes ámbitos, como el trabajo, la sexualidad o el medio rural. Algunas de sus imágenes más reconocidas proceden de la conferencia sobre mujer y trabajo, durante la cual se realizó una performance en la que varias mujeres salieron fregando el suelo. Esta fotografía se ha convertido en una de las imágenes más icónicas de las jornadas.
Otro de los acontecimientos de los que fue testigo es la primera Diada de Cataluña celebrada tras la muerte de Franco, en la que se desplegó una bandera de grandes dimensiones sobre el Colegio de Arquitectos de Cataluña como símbolo de la recuperación de las libertades.
En la segunda planta continuamos con otros acontecimientos sucedidos durante la Transición en nuestro país. Uno de ellos fueron las manifestaciones en la cárcel de mujeres de la Trinitat, en Barcelona. Tras la muerte de Franco, las mujeres encarceladas solicitaban que la gestión de la prisión dejara de estar en manos de las monjas y pasara a las funcionarias.
Durante los años setenta y ochenta realiza numerosos retratos, entre ellos los de Maria Aurèlia Capmany, Loquillo, Joan Brossa o Neus Català. Son retratos en los que se manifiesta su conocimiento escenográfico y teatral, porque no fotografía solamente a la persona, sino también su entorno.
En 1982 realiza un primer viaje decisivo a La Habana junto con Montserrat Roig, a partir de un encargo del periódico El País. El objetivo era fotografiar a Fidel Castro. Al llegar conocen la noticia de que no será posible, pero las invitan al acto del 8 de marzo que se celebra en la ciudad y consiguen intercambiar el teléfono y el contacto con el vicepresidente.
Durante ese mismo viaje aprovechan para realizar otro tipo de fotografías. Por ejemplo, encuentran a un grupo de milicianas que están entrenando y preparándose por si en algún momento necesitan entrar en combate.
Este fue el primer viaje de Pilar a La Habana, pero en el año 2000 vuelve para realizar ‘Viajeras a La Habana’. Desarrolla este proyecto con la historiadora Isabel Segura y parte de una selección de cuatro mujeres que, en distintos momentos históricos, viajaron a La Habana y dejaron escritas sus impresiones y experiencias en cartas o memorias. A partir de estos textos, Pilar trabaja sobre figuras como María Zambrano, Zenobia Camprubí, Eulalia de Borbón y María Teresa León.
Por último, para cerrar la exposición, encontramos la serie ‘Brujas’, realizada para una muestra celebrada en el Museo de Historia de Cataluña, en Barcelona, en 2007. La serie parte de una pregunta: ¿quiénes serían las brujas en la actualidad? Pilar decide fotografiar a diferentes militantes de partidos políticos de izquierda, como Lisa Gilbert.
Esta exposición recorre la trayectoria de una fotógrafa feminista con una mirada comprometida, cuya obra coincide además con un momento de transición fundamental en nuestro país.
También puedes ver este vídeo en YouTube con subtítulos opcionales. Ver en YouTube: 'Pilar Aymerich. Memoria vivida'
Crítica
La comisaria Neus Miró presenta la trayectoria de Pilar Aymerich y analiza el carácter narrativo, social, humanista y feminista de su fotoperiodismo.
Pilar Aymerich
Fotógrafa y fotoperiodista (Barcelona, 1943)
Inició su trayectoria profesional como fotógrafa a finales de la década de 1960. Se formó en dirección teatral en la Escuela de Arte Dramático Adrià Gual de Barcelona y amplió su formación en Londres y Francia.
Tras regresar a Barcelona en 1968, trabajó como fotoperiodista y publicó en medios como Serra d’Or, Triunfo, Destino, El Viejo Topo y El País. Documentó manifestaciones, huelgas, celebraciones y movimientos sociales durante el tardofranquismo y la transición española.
Su obra se caracteriza por una mirada social, humanista y feminista, así como por la cercanía a las personas y situaciones fotografiadas. También realizó retratos de figuras del ámbito cultural.
En 2005 recibió la Cruz de Sant Jordi y, en 2021, el Premio Nacional de Fotografía.
Foto Judith Esteban
Neus Miró
Comisaria (Barcelona, 1967)
Crítica de arte y comisaria independiente. Su trabajo se centra en la investigación, el comisariado y la escritura sobre arte contemporáneo. En 'Pilar Aymerich. Memoria vivida' plantea un recorrido cronológico por la trayectoria de la fotógrafa, desde sus primeros trabajos en la década de 1960 hasta comienzos de los años 2000.