Apariciones en mediosCanal RSS

Hahn se recrea en el nexo entre ideas y escritura

El arte y su interpretación o la relación del signo y su significado son algunos de los aspectos que aborda Hildegard Hahn en la muestra que se inaugura esta noche en el Centro de Arte La Regenta. Metódica y rigurosa, la artista de origen bohemio plantea estas cuestiones a través del dibujo, la instalación, la fotografía o el vídeo, que han sido reunidos en ‘Entre Braille y Dígitos’, una exposición que podrá visitarse hasta el próximo 19 de junio.

Hahn se recrea en el nexo entre ideas y escritura

CÓDIGOS | Algunos mostradores que exhiben ‘La torre de Babel’, obra de Hildegard Hahn formada por 3.000 trozos de mármol pintados.

C.D. ARANDA | CANARIAS 7

Hildegard Hahn (1938, Koslau, Bohemia) lleva muchos años investigando los símbolos empleados en la comunicación. Ahora, la artista, afincada en Canarias desde 1975, exhibe en el Centro de Arte La Regenta parte del trabajo realizado a lo largo de 40 años bajo el título Entre braille y dígitos.

Esta creadora inclasificable, como le gusta que la definan, ha diseñado un recorrido intelectual y visual en el que plantea al espectador la relación que hay entre el significante y el significado.

Para ello se vale de muchos recursos, desde una instalación que mezcla textos con proyecciones para reflejar la brecha tecnológica que divide al mundo según su conocimiento de las nuevas tecnologías, a otra donde propone un recorrido por la arqueología de la comunicación a través de miles de mármoles pinta- dos con signos, algunos de ellos empleados hace 35.000 años.

La creadora también se propone reflejar su vida cotidiana a través de grafías creadas por ella misma en las que ofrece claves al espectador para que las pueda interpretar. Así, en un rollo de papel de 40 metros, Hahn dibuja una línea continua que va adoptando distintas formas, según su estado de ánimo. Su registro diario se termina en un punto rojo marcado con una fecha, que continúa al día siguiente hasta completar el metraje.

«El de Hildegard es un trabajo casi único en Canarias porque es una de las pocas artistas que –como Padorno– data y archiva cada cosa que realiza. Incluso lo hace con su vida», comenta el director del centro de arte, Alejandro Vitaubet.

Esta manía clasificatoria se puede comprobar en la instalación Viaje entre culturas, en la que la artista enfrenta, en una sala oscura, un vídeo y una pared formada por 400 espejos, en cada uno de los cuales aparece el nombre de una ciudad y el año en que la visitó. Así, junto a París o Nueva York, aparecen topónimos totalmente desconocidos, como Lübeck, Taormina o Tusayan. «Los espejos me gustan porque alteran el espacio y la realidad», dice la autora.

Hahn, a través de la fotografía y el vídeo, busca códigos en la naturaleza, como la huella de espuma que dejan las olas sobre la orilla, las ondas que dibuja el viento sobre una lámina de agua o la aspiración de los árboles de alcanzar el cielo.

Pero, sin duda, su trabajo más imponente es La Torre de Babel 1989-1999, una obra formada por 3.000 trozos de mármol en los que pintó distintos signos, señales, símbolos, sellos y alfabetos de todos los tiempos y lugares. Este estudio, con el que intentó aprehender en su totalidad el fenómeno de la comunicación, se recogió en un libro que exhibe apilado formando su propia torre de Babel.

Tantos interrogantes como lecturas

Metódica. Una de las obras más singulares de la artista es un pequeño cuadro que encierra 5.700 pequeños dibujos de figuras humanas. «Cada noche hacía un dibujo», señala la artista acerca de su obra La milésima parte de uno. También fue diario su trabajo en La línea de la vida, un dibujo trazado sobre un rollo de papel. «Cada día me salía algo distinto, dependiendo de las emociones y del estado de ánimo. Lo hice con ganas hasta el final», comenta Hahn.

Planteamientos. A través de su exploración artística, la creadora ha intentado responder a ciertas preguntas: ¿Por qué escribimos?, ¿qué escribimos? y ¿sobre qué escribimos? Cuestiones de difícil respuesta porque sostiene que cada persona percibe el mundo de forma distinta.

Lecturas. Para Hahn lo importante es comunicar algo al espectador. Con este objetivo ofrece elementos que ayudan al público a elaborar su propia interpretación de las piezas.

No se permite comentar este contenido.